Algo no va bien si antes de dar los buenos días a quien
despierta a nuestro lado, los damos a 560 millones de desconocidos. Algo no va
bien cuando antes de salir de casa otros 150 millones de individuos ya saben lo
que hemos desayunado. Algo no va bien si Whatsapp consigue cayéndose durante un
par de horas las revoluciones que no han conseguido las corrupciones y mentiras
más pútridas y nauseabundas. Si el “jaja” ha sustituido a las sonrisas y el “JAJAJA”
a las carcajadas, si tenemos que sacrificar puntos y comas porque sobran en 140
caracteres, ya te digo que algo no va bien.
Algo no va bien si el estómago no se nos revuelve cuando vemos
pilas de cadáveres en Siria pero el vídeo viral de un gatito nos encoge el
corazón. Algo no va bien si cuando en el telediario sale gente matándose por la
libertad cambiamos de canal porque “qué desagradable,
quita eso que no quiero ver más muertos” pero no te revientan los tímpanos al
escuchar a cuatro ignorantes gritándose durante
toda una tarde o no te resqueman los ojos al ver a niñas a las que todavía le
limpian sus madres el culo exponiéndose en un plató de televisión como si
estuvieran en el escaparate de una carnicería.
Algo va mal desde que los libros pueden comprarse sin
olerlos antes, desde que podemos pasar páginas sin hacernos esos cortes que
tanto escuecen en la yema de los dedos. Algo va mal desde que los errores se
pueden borrar hasta parecer que nunca hubieran existido en vez de ir dejando tachones
y borrones a lo largo de una historia. Algo va mal si hay gente que piensa que
los vampiros brillan bajo el sol y que Salem’s Lot es un nuevo festival. Si
Steve Aoki te hace saltar pero el Adagio de Albinoni no te estremece hasta erizarte
la piel, créeme, algo va irremediable y condenadamente mal.
Algo va mal si un anuncio de Coca-Cola consigue emocionar
más que algunas personas. Algo va realmente mal desde que Campofrío se ha
convertido en la voz del pueblo español. Algo va mal si hay personas que creen
que el romanticismo es “Love Actually”. Si el “No me consta” es una prueba de
amor, nos puede ir constando a todos que algo va peor, mucho peor, de lo que
nos imaginábamos.
Que lo mismo son alucinaciones mías, paranoias, enajenación
mental o la edad. Pero que oye, que para mí que algo no va bien. Por lo menos
no tan bien como pensamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario